La historia del Barbado de Tercera empieza con la descubierta de las Azores. Al poblarse la isla, surgió la necesidad de se introducir el ganado para la alimentación de los colonos. Es a partir de ese momento, cerca del siglo XV, que se empieza a desarrollar el Barbado de Tercera. Varios perros se han introducido en la isla para acompañar, conducir y recoger el ganado. Adaptándose al clima, elevada humedad y lluvias frecuentes, el Barbado empezó e desarrollar una apariencia única que, junto con su temperamento característico, lo convirtió en el perro de elección para muchos azoreanos.
Siendo los Azores un punto de paraje obligatorio en el medio del Atlántico, otras razas de perros de los navegadores han influenciado también al Barbado de Tercera. El aislamiento de las islas ha contribuido decisivamente para la fijación de características de esta raza.
El interés por esta raza ha brotado en cerca de 1970, cuando la creación de estos perros ha pasado a ser una responsabilidad de la populación local. Una década después, estos perros eran ya comercializados. No obstante, sólo en 1994 se ha realizado la primera tentativa de levantamiento del número de ejemplares de la raza en la región. Pero las limitaciones en las que se hizo esta tentativa resultaran en números sin rigor. Pasaran 2 años para que se hiciera un nuevo estudio, ahora recurriendo a métodos científicos. El trabajo orientado por el Dr. Deocleciano Silva fue el punto de partida para el estudio de la raza. Han sido varios los estudiantes de la Universidad de los Azores que abrazaran a esta causa, realizando varios trabajos sobre el asunto.
Después la creación de la Asociación Azoreana de Criadores del Perro Barbado de Tercera, nuevas pesquisas se han realizado bajo el objetivo de encontrar a las características homogéneas en la raza y determinar el número de Barbados existentes en las Azores. Con esta contabilización, se apuró que existían 80 ejemplares que fueran estudiados genéticamente. El trabajo del Prof. Dr. Artur Machado ha permitido sostener la idea de que aquel conjunto de perros formaba efectivamente toda una raza.
En 2004, el Clube Portugués de Canicultura aprobó al estándar provisorio del Perro Barbado de Tercera, haciendo de esta raza la 10ª portuguesa y segunda azoreana (el primero es el Perro de Fila de San Miguel). Así fueran criadas las condiciones para se realizar el primero concurso de la raza, que se realizó el siguiente año.
Hoy por hoy, el Barbado de Tercera es un conductor de ganado, así como un perro de guarda y sobretodo de compañía. Es una raza en crecimiento en Portugal, pero todavía poco divulgada internacionalmente.

