Así como indica su nombre, esta raza proviene de la Flandes, una región que está actualmente dividida entre la Francia y la Bélgica. El origen del Bouvier des Flandres se discute bastante entre franceses y belgas. El más probable es que haya resultado del cruce entre Griffons y Pastores de Beauce. Lo que se sabe con exactitud es que se ha apurado el Bouvier des Flandres a partir de los perros que se encontraban en esa región. El objetivo del apuramiento era el de lograr obtener un perro con las características físicas y los comportamientos adecuados a la conducción de ganado.
La I Grande Guerra ha sido devastadora sobre la región de Flandes y, consecuentemente, esta raza ha sufrido mucho, llegando al punto de entrar en peligro de extinción. Para esta situación ha contribuido también el hecho de utilizarse estos perros como mensajeros y como perros de búsqueda y rescate durante el conflicto. Antes de la guerra, existían diversas variantes del Bouvier des Flandres, haciendo difícil que criadores y clubes llegasen a un consenso para uniformizar el padrón de la raza. Después de terminada la I Guerra y delante del bajo número de ejemplares sobrevivientes, franceses y belgas se reunieran con el objetivo de uniformizar las características de la raza, llegándose por fin a un consenso en 1936.
La II Guerra Mundial ha sido un nuevo duro golpe sobre la raza, la cual se recuperó poco a poco, hasta que la FCI la reconoció en 1965. Actualmente, el Bouvier des Flandres se lo consideramos sobre todo como un perro de guardia y compañía. No obstante, se suele utilizarlos también en operaciones policiales, en la caza y como guía de ciegos, entre otras actividades.
La I Grande Guerra ha sido devastadora sobre la región de Flandes y, consecuentemente, esta raza ha sufrido mucho, llegando al punto de entrar en peligro de extinción. Para esta situación ha contribuido también el hecho de utilizarse estos perros como mensajeros y como perros de búsqueda y rescate durante el conflicto. Antes de la guerra, existían diversas variantes del Bouvier des Flandres, haciendo difícil que criadores y clubes llegasen a un consenso para uniformizar el padrón de la raza. Después de terminada la I Guerra y delante del bajo número de ejemplares sobrevivientes, franceses y belgas se reunieran con el objetivo de uniformizar las características de la raza, llegándose por fin a un consenso en 1936.
La II Guerra Mundial ha sido un nuevo duro golpe sobre la raza, la cual se recuperó poco a poco, hasta que la FCI la reconoció en 1965. Actualmente, el Bouvier des Flandres se lo consideramos sobre todo como un perro de guardia y compañía. No obstante, se suele utilizarlos también en operaciones policiales, en la caza y como guía de ciegos, entre otras actividades.


