Denominado también de Apenzeller Sennenhund o “Swissy”, esta raza es una de las cuatro variantes del Perro de Montaña suizo, siendo considerada también una de las más raras. Las otras estirpes son: Entlebuch, Grande Perro de Montaña Suizo y el Bernés.
Hay dos versiones acerca del pasado de esta raza: la primera afirma que esta es una raza autóctona, similar al Moloso, que ha evolucionado autónomamente en Europa Central; la segunda defiende que sus antepasados son los Molosos de Roma Antigua, que habían invadido a las planicies suizas en el año 58 A.c. Segundo este punto de vista, el Appenzell ha brotado del cruce entre esta raza y los perros locales.
Se sabe, con todo, que esta estirpe se ha desarrollado a las regiones montañosas de la Suiza, donde ha sido utilizada como perro pastor y de guarda, así como para tirar de carros cargados con los más variados productos, posteriormente vendidos al mercado.
En 1853, esta raza ha sido descrita por primera vez en el libro intitulado de “Tierleben der Alpenwelt”, o sea, “Vida Animal a los Alpes”. En 1895, se estableció su primero estándar, de la autoría de Max Siber. Esto ha permitido que se empezara a reconocer la raza, lo que sólo ha pasado en 1989. Antes de esa data, se ha fundado el Appenzeller Sennenhund Club, en 1906, que ha empezado a registrar un creciente número de crías. En 1914, Dr. Albert Heim, reconocido juez de la cinofilia, crió el estándar definitivo.
Esta es, hoy, una raza relativamente rara, aunque sea protegida en su tierra natal por algunas asociaciones locales. Se la utiliza no sólo como perro de compañía y guarda sino también como perro de salvamiento, por la Swiss Association for Dogs for Emergencies.

