Considerada una raza británica por excelencia, la historia del Fox Terrier de Pelo Duro presenta más dudas que certezas. Algunas teorías relativamente a su origen son:
• La raza se desarrolló a partir de cruces entre Dachshunds, Galgos Ingleses y, más tarde, Foxhounds y Beagles. Otros han afirmado que la combinación es ligeramente diferente: Old English Terrier, Black and Tan Terriers de Inglaterra, Bull Terriers, Greyhounds y Beagles;
• Otra línea de pensamiento defiende que el Fox Terrier de Pelo Duro ha evolucionado a partir del Fox Terrier de Pelo Liso a través de cruces con hembras de pelo duro;
• Puede que la teoría más popular sea la de que esta raza tenga su origen en el Terrier de pelo duro utilizado en las minas de carbón del País de Gales. En este caso, el Fox Terrier de Pelo Duro tendría ascendientes distintos de los del Fox Terrier de Pelo Liso. No obstante, por ser considerados parientes, las dos razas han sido cruzadas posteriormente para intentar perfeccionar el pelaje cerdoso. Puede que sea por esta razón que las dos razas han sido reconocidas con el mismo nombre, Fox Terrier, y solo han sido distinguidas por el AKC en 1984.
Durante el siglo XIX, fue utilizado como exterminador de ratones, pero sobretodo como auxiliar a su dueño en la caza a la raposa. Debido a su pequeña estatura y energía, lograba perseguir una raposa por su toca, haciéndola regresar a la superficie donde el cazador podría terminar la cazada.
El Fox Terrier de Pelo Duro ha entrado tarde en las exposiciones caninas, sólo en la década de 70 del siglo XIX, 20 años más tarde que el Fox Terrier de Pelo Liso. Asimismo, se ha convertido rápidamente en más popular que su “primo”. Los años 30 del siglo XX han sido la época áurea de esta raza, pero su popularidad se desvaneció deprisa para sólo recientemente resurgir como una raza inglesa tradicional.





