El Kelpie Australiano es una raza de perros pastores, originaria del siglo XIX. Desciende de tres Border Collie que se han importado desde Escocia a Australia y, probablemente, del Old English Sheepdog y Dingo.
En una primera fase del cruce, se ha obtenido a una cría a la cual llamaran de Gleeson’s Kelpie y que decían tener alguna sangre de raposa.
Posteriormente, han acoplado al Gleeson’s Kelpie con un perro llamado Ceaser, también él resultado de un cruce entre perros escoceses. Así ha nacido el King’s Kelpie, que ha inaugurado un largo linaje de perros que se volverían indispensables a la producción de algodón, un sector fundamental a la economía australiana. Las crías de coloración negra que compartían esta herencia genética han sido llamadas, en otros tiempos, de Barb y han sido consideradas, durante algún tiempo, una raza distinta de los Kelpie.
El rápido desarrollo de la industria del algodón ha hecho necesaria la creación de perros capaces de correr largos kilómetros y enfrentar a condiciones climatéricas adversas. 1872 es probablemente el año en el que se empieza a conocer a esta raza, debido a la victoria que una Kelpie logró en una competición. Robert Kaleski es el autor del estándar que describe esta raza, criado en 1903. Pasados 5 años, ocurre la primera aparición de esta raza en un evento oficial, el Melbourne Royal Show.
Actualmente, algunos especialistas distinguen a los Kelpie perros de trabajo de los Kelpie de exposición. Estos últimos han sido criados, sobretodo, a partir de los años 1920, bajo parámetros estéticos considerados por algunas personas divergentes el suficiente para establecer una separación dentro de la especie. De acuerdo con estas personas, los Kelpie de exposición habían sido criados con el objetivo de ser mascotas y no poseen la misma habilidad natural para arrebañar ovejas.
Normalmente, la coloración de estos animales es homogénea y se los podemos ver más a las grandes ciudades (como Sidney o Melbourne) que en áreas rurales.

