El Retriever de Pelo Rizado pertenece a la familia de los Retrievers, dentro de la cual existen cinco más variedades: el Labrador Retriever, el Golden Retriever, el Toller Retriever, el Chesapeake Bay Retriever y el Retriever de Pelo Liso (o Flat Coated Retriever).
Estos perros han sido inicialmente criados y entrenados con el objetivo de ayudar al Hombre en la caza de aves salvajes, estando incumbidos de portar las aves abatidas a su amo. Sin embargo, algunos autores consideran confusa la historia de estos perros, precisamente porque esta actividad – designada de “retriever” – ha sido desempeñada por otros perros que adquirieran erradamente el mismo nombre.
Esta se considera una de las más antiguas razas retriever, originaria de Inglaterra, pero poco o casi nada se sabe actualmente acerca de su pasado. Se cree que este perro desciende del Water Spaniel Inglés y del Irlandés, del Newfoundland, del Labrador Retriever y del Poodle.
Ha sido visto por primera vez en una exposición en 1860, a Birmingham, Inglaterra. A partir de entonces, se empezó a exportar estos perros a Nueva Zelandia, Canadá y Australia, donde fueran utilizados como retrievers de patos. Dicen que su fama de obstinados les costó su utilización en el deporte, quedándose limitado al ringue de exposición.
En 1896, se crió el primero clube de la raza y, en 1913, se estableció su estándar.
Las primeras exportaciones a los EE.UU. ocurrieran en 1907 y, en 1924, la raza fue reconocida por el Kennel Club americano. Actualmente, esta raza no parece ser muy popular en este país.
La I Guerra Mundial ha marcado un periodo particularmente difícil en la historia de este Retriever, que casi se extinguió. Eso ha sido evitado por un grupo de admiradores que han garantido la supervivencia de algunos de estos perros y fomentaran a su creación en los tiempos de paz. Desde ahí, la raza está relativamente protegida por los clubes que existen, aunque se la consideren todavía poco común. El Curly Coated Retriever Club of America es un ejemplo, fundado en 1979.

